viernes, mayo 13, 2011

AY PERO QUE DULCEEEEEE!!!

Anoche tuve la suerte (pero mala) de concurrir a un concierto de una cantante de quién guardaré su identidad a fin de que nadie se entere que estoy hablando de Patricia Sosa. Lo único que me gusta de esta señora es el cuerpo que mantiene a pesar de la edad; el resto: puaj!


Debo admitir que es muy dulce, casi tanto como un tarro de 50 kilos de miel ingeridos en 15 minutos... empalaga hasta el punto de sentir que uno va siendo presa de una incomodidad similar al que podrían ocasionar hormigas coloradas dentro del zapato, o un dedo ajeno dentro de la nariz. También debo admitir como se las arregla para armar un repertorio de dos horas con canciones que repiten incansablemente una y otra vez una y otra vez una y otra vez las palabras "volar", "soñar", "libertad" y "amor"... agréguele alguna preposición, algún que otro artículo, ordénelas de la forma que quiera y mágicamente obtendrá algo cercano a la letra de cualquier canción de esta artista: "La libertad de soñar", "Soñar con el amor", "Soñar con volar", "Volar por amor" y cosas por el estilo.


Si a todo esto le agregamos sus dotes (malas) actorales que hace que cada movimiento de sus brazos o sus facciones perdure durante al menos 15 segundos a modo de "si vas a sacar una foto sacala ahora que estoy posando" y su capacidad ilimitada de transformar el final de cada estrofa en un insoportable vibrato "OoOoOoO" o su alternativa "aAaAaAaA", tenemos una verdadera torrrrrrrrrrrrtura de dos horas...


"Esta noche no me pidas nada, solo endúlzame los oídos" pedía ella... y yo pensaba, "Que buena idea, si me tapo los oídos con dulce de leche quizás no escuche nada"... lástima que no vendían dulce de leche en el teatro... para dulce estaba ella...demasiado dulce.

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