Ayer, en una cena con amigos, surgió una inquietud que merece ser analizada (a pesar que quién la planteó era el que más vino había tomado). Nuestra ciudad (no importa el nombre, seguramente sus características edilicias concuerdan con muchas polis del mundo) no está preparada para tener superhéroes.
La ausencia de edificios altos cercanos unos a otros impiden que el Hombre Araña cumpla sus deberes aquí, si intentara hacerlo se pelaría la rodilla continuamente contra el pavimento. Si Batman intentara usar su "batimovil" en nuestras calles, se iría autodesarmando a medida que cruza los baches y al dejarlo en cualquier esquina le robarían las cubiertas.
Pasemos a Acuaman. ¿Qué puede llegar a ver en las oscuras aguas contaminadas del río que baña nuestras costas? Cualquier barco carguero de granos se lo llevaría puesto a la primera de cambio y lo dejaría flotando junto a los sábalos muertos por la polución.
¿Y Superman? No tenemos cabinas telefónicas callejeras donde pueda cambiarse. Los telecentros no tienen puertas opacas tampoco así que se complica mas la cosa. Imaginen si no se cambia e intentase volar con traje y corbata... se estrolaría contra el piso en el primer intento.
Ni hablar de la Mujer Maravilla y su seguro destino junto a los travestis en el cruce de rutas.
Es así y debemos aceptarlo... sólo Beeman puede salvarnos!!!!
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