En los últimos días comenzó a circular una entrevista a Tom Cruise donde asegura que cuando nazca su bebé se comerá la placenta y el cordón umbilical ("sería muy nutritivo", añadió).
Muchos arrugaron la nariz, pusieron cara de asquito, asomaron la punta de la lengua entre los dientes y emitieron un "bduáaaaa!!" en clara señal de rechazo a la iniciativa tomcrusense. Sin embargo, no creo que sea tan malo como parezca. Estoy de acuerdo que cuando alguien dice "Me voy a comer la placenta" es lógico pensar "Con todo lo que hay para morfar y este degenerado quiere placenta". Mi opinión es que si quiere placenta y cordón umbilical, tenemos que darle placenta y cordón umbilical pero, para demostrar que somos buenas personas y queremos lo mejor para él, recomendarle una rica receta para que resulte mas agradable la rara empresa. Aquí va:
Prender fuego moderado sobre una base de carbón, leña y papel. Una vez que el carbón queme bastante (para comprobarlo puede tomárselo con los dedos y exclamar "AY" como tantas veces quiera) acercar una parrilla de hierro. Colocar la placenta, el cordón umbilical y una buena cantidad de achuras varias sobre la parrilla, habíendolas salado previamente. Luego de 20 minutos aproximadamente dar vuelta. Dejar por otros 20 minutos y retirar del fuego. Agregar chimichurri a gusto. Servir en platos diferentes: las achuras por un lado y las asquerosidades por otro. Nosotros nos comemos las achuras y vos, Tom Cruise, sucio sin estómago antropófago del orto, te comes toda la placenta que quieras mientras con el cordón umbilical le haces un lindo collar a la argolluda de tu esposa (me calenté!).
Ah, puede acompañarse con un rico vinito Malbec cosecha 2004... a no ser que el señorito Tom deseé líquido amniótico para beber.
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